Páginas: 177
Tapa: Blanda
Editor: Esqueleto Negro
No se recordaba haber visto una nevada de tal magnitud en Madrid como la que cayó aquel año. De la noche a la mañana, las calles habían quedado totalmente cubiertas por un espeso manto blanco de medio metro de altura. Para Javier era una oportunidad magnífica para hacer una excursión familiar al centro de la ciudad. Así, junto a su esposa Julia y sus pequeños Maite y David, se encaminaron hacia su destino con la idea de pasar un día divertido.
Al llegar al lugar, Javier se separó de su esposa y sus hijos porque deseaba hacer unas cuantas fotografías, ya que no todos los días puede contemplarse el centro de la capital de España con esa cantidad de nieve. Mientras tanto, Julia y los niños se encaminaron hacia el sitio donde se encuentra el emblemático Templo de Debod.
Al llegar, observaron a un grupo de personas que murmuraban con rostros angustiados junto al monumento. Los cuerpos apretujados no permitían ver nada, pero movidos por la curiosidad, Julia y los niños se acercaron y la escena que de repente se mostró ante sus ojos los dejó en shock. Sobresalía de la nieve una bota azul que correspondía al cadáver de una mujer que había quedado parcialmente sepultada en aquella tumba helada.
No tardaron en personarse en el lugar las autoridades para realizar la correspondiente investigación del escenario y el levantamiento del cuerpo. A aquellos que fueron testigos del hallazgo se les llevó a comisaría a declarar. El cadáver encontrado correspondía a la joven gallega Laura Lago y la investigación del caso quedó en manos del Comisario Emilio Correa.
Tras informarles de la tragedia, acudieron a Madrid los padres de la finada y su hermana Verónica, quien decidió investigar por su cuenta que es lo que pudo haberle ocurrido a Laura, a la vez que debe lidiar con sus propios problemas personales. Las pesquisas del comisario y de Verónica irán poco a poco estrechando el cerco y abriéndose paso entre un laberinto de secretos y verdades a medias que a más de uno de los personajes van a sorprender.
La última foto de Medusa es la primera novela publicada de Marta Salvatici, quien nos entrega una trama policíaca estructurada en capítulos cortos que la hace bastante dinámica, además, el estilo de la autora es muy ágil y ameno y eso garantiza un ritmo bastante fluido. Al ser una novela corta, resulta muy fácil poder terminarla en una tarde y es un libro ideal para disfrutar en estos días fríos y lluviosos de invierno.
La novela es narrada en primera persona por Verónica y por el Comisario, lo cual permite tener una visión más amplia de la historia a través de los puntos de vista de ambos narradores. En algunas partes, enriquece la lectura una especie de diario o cartas que escribe la madre de Laura y que nos aclaran muchos aspectos de la vida y el carácter de su difunta hija.
Con respecto a los personajes, están bien perfilados, aunque la autora no profundiza mucho en la mayoría de ellos, en algunos sí que podemos ver dibujados varios rasgos de su personalidad; cabe señalar que el que no exista esta profundidad no es algo relevante para el desarrollo de la historia.
Los escenarios en los que se desenvuelve la trama están bien descritos y la autora hace muy fácil que podamos situarnos con la imaginación en Madrid. Además, la nevada juega un punto a favor de la historia, ya que contribuye a generar un ambiente claustrofóbico, una sensación de soledad, tristeza y abandono, así como resulta también una alegoría a la frialdad de algunos seres humanos hacia sus semejantes.
En la historia la autora aborda temas muy importantes como son los frágiles lazos familiares y los secretos que a veces perviven en las familias y que al salir a la luz pueden dinamitar por los aires todo aquello que se había construido. Pueden conseguir que algunas vidas se desmoronen al saber que están edificadas sobre cimientos frágiles estructurados, muchas veces a base de mentiras.
Me ha parecido muy interesante y digno de reflexión otro de los temas que subyace en la trama y esto es el preguntarnos qué tan bien o mal conocemos a nuestros seres queridos. En la novela, Marta aborda esta temática mostrándonos las diferentes facetas de Laura y la percepción que algunos tenían de ella, entre ellos Verónica, quien se llevará más de una sorpresa al darse cuenta de que no conocía tanto como pensaba a su hermana y que sus opiniones no eran del todo correctas.
Además de estos temas, Marta también explora algunos sentimientos negativos que pueden experimentar los seres humanos como son la envidia, el egoísmo, la cobardía o el odio, y esto lo hace a través de personajes que resultan un tanto grises y con bastantes sombras. Nos deja entrever también lo tristes que pueden resultar esos matrimonios que se sostienen más en la costumbre que en el amor y la fragilidad que acompaña a la confianza, ya que cuando esta se rompe es muy difícil volver a reconstruirla.
En definitiva, La última foto de Medusa es una novela policiaca corta que resulta bastante entretenida y que bien puede leerse en una tarde. Es una historia que se disfruta y que a la vez nos lleva a reflexionar sobre los aspectos de los que os he hablado. Por último solo me resta agradecer a mis amigos de la Editorial Esqueleto Negro el haber puesto esta novela en mis manos e invitarte querido lector a que visites su web donde vas encontrar esta y otras historias muy buenas y entretenidas, y para ello, solamente necesitas hacer click aquí.

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