Autor: Aitziber SaldiasPáginas: 206
Tapa: Blanda
Editor: Obscura
Lander Herrera había pasado toda su vida en Urrun, un pequeño pueblo que se encuentra rodeado por un extraño bosque que rezuma maldad, que tiene voluntad propia y que pide, a quienes acuden a él, sacrificios en pago por algún favor. Sin embargo, el bosque, esa entidad maligna, no perdona una deuda y se las ingenia para convertirla en permanente y prácticamente impagable, haciendo que pase de generación en generación.
Además de todo esto, por todas las calles y hogares de Urrun y entre los árboles del bosque, deambulan los espíritus de aquellos que han muerto en la localidad, almas incapaces de encontrar el descanso, entidades que caminan entre los vivos, repitiendo un ciclo que no parece terminar y dejando a los que aún respiran con un dolor constante por quienes se les han adelantado y a algunos, con una deuda pendiente con el bosque.
Agotado de vivir en esta situación, Lander encuentra una manera de huir enlistándose en la milicia, para él es mejor ir a la guerra, prefiere encontrarse entre trincheras y envuelto en metralla antes que en un pueblo rodeado de espíritus y acechado por un bosque maligno. Por extraño que parezca, se siente más seguro allí, en el frente, que en su lugar de origen, ese sitio del que ha huido y en el que el pasado amenaza con alcanzarlo.
Pero cuando este joven pensaba que había podido huir, recibe una misiva en la que le informan que su padre ha fallecido y que es necesario que regrese a Urrun para llevar a cabo un último trámite. Afligido y atormentado, no tiene más opción que retornar, sin embargo, lo hace con la vaga idea de solucionar el asunto pendiente y volver al frente cuanto antes.
Y así Lander regresa al pueblo que lo vio nacer, trae consigo las huellas de la guerra, heridas sufridas en combate que le han dejado secuelas en su cuerpo. Una vez llegar, se instala en la que había sido la casa de la familia, una morada que está encantada, que late, que respira, que tiene vida propia y que de alguna manera intenta protegerlo. Pronto descubrirá Lander que aquello que lo ha traído de vuelta a Urrun no ha sido la muerte de su padre, eso había sido solamente una excusa. No tardará en darse cuenta de que la verdadera razón de pedir su regreso es una antigua deuda familiar con el bosque que solamente él puede saldar; además, tendrá que enfrentarse a su pasado y revivir viejos recuerdos que creía habían sido enterrados.
Las raíces recuerdan tu nombre es un libro que me llamaba mucho la atención y me generaba curiosidad debido a las buenas reseñas que llegué a leer sobre él; también es verdad que varias compañeras me habían recomendado encarecidamente que lo leyera y por fin llegó el momento y pude acercarme a esta historia.
Tengo que decir que ha sido una experiencia maravillosa, la novela me ha sorprendido y me ha gustado a partes iguales; hace mucho tiempo que no leía una historia que me llegase a sobrecoger de esta manera y eso me ha encantado. La trama que Aitziber Saldias nos entrega en este libro es realmente muy original y novedosa.
Comenzaré por hablarte de la ambientación, que me ha dejado encantada, la autora consigue adentrarte en una perfecta atmósfera de incertidumbre e inquietud, que por momentos puede sentirse incluso asfixiante. Desde el primer capítulo quedé atrapada entre sus páginas y algo que me ha gustado mucho es que en todo momento te preguntas qué está sucediendo e incluso comienzas a especular sobre ello y a teorizar sobre cuál será el devenir de los acontecimientos y al final, Aitziber te sorprende con un desenlace coherente a la trama, pero que quizá como lector no esperabas.
Con respecto a los personajes los he sentido bien perfilados, ahondando en quien es realmente indispensable y sin necesidad de profundizar mucho en los secundarios, ellos cumplen su papel sin impedir que la historia se desarrolle de manera óptima. Mención especial merece el bosque, que es un personaje más; conforme iba leyendo, me iba sobrecogiendo, ya que está tan bien diseñado y detallado, que incluso eres capaz de sentir cerca la amenaza, de sentir que al salir de casa te vas a topar a unos pasos con esa entidad que está ahí, acechando, esperando el momento, una entidad consciente que por todas partes rezuma maldad.
Por otro lado, también merece atención la casa, una construcción que está viva, que late, que respira y que intenta actuar y proteger a Lander. La autora nos la describe tan bien, que incluso puedes sentir esas ventanas vibrar, los tablones crujir o que las paredes te observan. Por si todo esto fuera poco, Urrun y el bosque están plagados de fantasmas, son las almas de aquellos que fallecieron en el pueblo, que no encuentran el descanso eterno y que repiten un ciclo, que se desplazan por todas partes y las personas pueden verlos.
Además de todo lo anterior, Aitziber explora lo que son las maldiciones generacionales y los pueblos pequeños en los que todos sus habitantes tienen algo que ocultar. Nos habla con maestría acerca del peso que conllevan los silencios y como los secretos del pasado regresan con más fuerza, es una historia en la que la venganza está presente y en la que las deudas no se perdonan y no se olvidan y el pago ha de ser reclamado.
En definitiva, amigo lector, si te apetece una historia original y diferente, que consiga sorprenderte y a la vez dejarte sobrecogido y con una sensación de inquietud, una trama en la que te vas a encontrar todos los elementos de los que te hablé y cuyo final no te deje indiferente, entonces, esta novela es para ti y puedes acceder a ella a través de este enlace. Por último, solamente quiero agradecer encarecidamente a la Editorial Obscura por haber hecho posible que pudiese conocer este libro y recomendarte visites su página web, donde podrás encontrar esta y otras historias fascinantes.
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