Autor: Aaron AmatPáginas: 102
Tapa: Blanda
Editor: Autopublicado
“Constaté la maleabilidad de los valores morales cuando hay urgencia. Cuando uno se sabe en peligro, los valores morales se convierten en un lujo caro y exótico que no todos pueden permitirse.”
Nuestra historia comienza una mañana cualquiera, todo marchaba con normalidad en el mundo, la gente acudía a sus trabajos, los niños se encaminaban al colegio, todas las personas estaban realizando sus actividades cotidianas cuando de repente, todo cambió. En cuestión de segundos, el panadero ya no recordaba nada de su oficio, pero ahora sabe muy bien como hacer un armario de caoba, puertas de roble macizo o unos hermosos acabados en madera de nogal. Aquel que antaño fue carpintero, ahora entiende todo acerca de los entresijos de los ordenadores y el informático, ya no sabe lo que es un hardware, pero si que domina el arte de hacer tartas, croissants o baguetes.
A este repentino cambio de las habilidades de cada persona en el mundo lo llamaron, “El evento”. Al principio, reinó el caos por todos lados, pero poco a poco, la situación se fue restableciendo y las personas aprendieron a salir adelante con sus nuevas facultades. Sin embargo, hubo algunos cuyos recién adquiridos talentos no encajaron en esta nueva sociedad, algunos como aquella mujer que ahora era capaz de imitar el canto de los pájaros o aquel hombre que podía predecir si va a llover por un punzante dolor en las rodillas, o ese sujeto que ahora es un experto catador de bombones. A estos individuos se les denominó “Desubicados” y su situación era bastante compleja en un mundo cuyos dones no eran tan necesarios.
Es en estas circunstancias en las que se desenvuelve nuestro protagonista, quien había sido un contable talentoso, pero tras “El Evento” ahora es un experto en artes criminales, sabe muy bien como planificar un robo, domina la manera de neutralizar guardias y tiene una gran habilidad para elegir a los mejores compinches para asestar un golpe. Sin embargo, él no está conforme, su moralidad le impide dedicarse a esta actividad y esto lo llevará a experimentar una serie de peripecias siendo también un “Desubicado”.
Desubicado es una novela distópica corta que se lee muy fácilmente en una tarde; los capítulos son breves y el estilo de Aaron Amat es ligero y ameno, lo cual contribuye a hacer de este libro una lectura muy fluida, dinámica y entretenida. La idea que plantea el autor me ha parecido muy original y novedosa, de esas que tras leer la sinopsis de la contraportada llaman la atención y despiertan la curiosidad del lector.
Las descripciones no son abundantes ni extensas y los personajes no están perfilados al detalle, pero esto no es un impedimento para que la trama se desarrolle de manera óptima. Solamente llegamos a conocer un poco mejor a nuestro protagonista, quien tendrá que enfrentarse a algunos dilemas morales y sortear unas cuantas adversidades si de verdad desea salir adelante con su nueva habilidad que no es tan necesaria en este nuevo mundo que ha decidido dejar atrás a los “Desubicados”.
Algo muy significativo en la novela, es que Aaron no le pone nombre a sus personajes, simplemente los conocemos como “el contable”, “el informático”, “la mujer que imita aves”, etc. Esto nos lleva a reflexionar que en la vida real ocurre exactamente lo mismo, cuántos de nosotros ubicamos a las personas por alguna característica o cualidad. A todos nos ha pasado que tal vez conocemos a la vecina del tercer piso como “la señora mayor” en vez de “Doña Dulcina” o al vecino de la casa de enfrente como “El gordo que se pasea en pantalones cortos” sin saber que se llama Carlos. Es muy notorio también entre quienes tienen mascotas, los conocemos como “el dueño de Terry” o “la dueña de Nala”, y muchas veces ignoramos sus nombres.
Pese a ser una novela muy breve, la historia aborda temáticas importantes que nos llevan a reflexiones profundas y a plantearnos algunas preguntas que pueden resultar incómodas. En primera instancia, nos induce a cuestionarnos qué haríamos nosotros de encontrarnos en la situación del protagonista, seríamos capaces de adaptarnos rápidamente a esta nueva habilidad, o, al igual que él, trataríamos de conducirnos con ética y moralidad buscando otra alternativa.
Otro aspecto muy importante que aborda Aaron en la historia es la capacidad de adaptación y supervivencia que tiene el ser humano ante situaciones adversas. A lo largo de la historia han ocurrido eventos que han obligado a miles de personas a adaptarse y salir adelante, sin embargo, también hubo aquellos, quizá más débiles, que no lo consiguieron, ellos fueron los “Desubicados” de su tiempo.
Por otro lado, también nos encontramos con aquellos sujetos que en medio de una crisis tratan de sacar partido de maneras poco éticas o incluso malvadas, sin importarles los demás, o lo que tengan que hacer para conseguir prosperar en un mundo que de un momento a otro ha cambiado; esta situación, el autor la refleja muy bien en un episodio, que, si deseas saber cuál es, tienes que leer el libro.
Para finalizar, solamente me resta decir que Desubicado ha sido una novela que disfruté mucho, que me ha parecido muy original y con muchos temas para reflexionar. Se trata de un libro que te recomiendo, amigo lector, si buscas una historia novedosa y que no te deje indiferente. Me despido agradeciendo a Aaron el que haya puesto esta novela en mis manos y comentándote, que si deseas aventurarte en este mundo distópico, solamente tienes que hacer click en este enlace.
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